Proyecto expositivo: Concha García / Ignacio LLamas
Galería Daniel Cuevas Enero 2026
El título de este proyecto conjunto de Concha García e Ignacio Llamas, que se presenta en la Galería Daniel Cuevas de Madrid, necesita un tiempo de reacción, un microsegundo de espera. Insistimos: comprender no se hace con la razón. La razón, por sí sola, no es el procedimiento. Goya ya pensó en este asunto cuando afirmó que «el sueño de la razón produce monstruos».
Este título, aparentemente paradójico, se revela como un punto de partida pertinente en una época en la que se cuestiona algo tan esencial como nuestra propia inteligencia y los modos en que nos relacionamos con el mundo y con las imágenes.
En 1983, Howard Gardner, psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard, formuló la Teoría de las Inteligencias Múltiples, según la cual existen al menos ocho tipos de inteligencia en los seres humanos: la lingüística-verbal, la musical, la lógico-matemática, la espacial, la corporal-cinestésica, la interpersonal, la intrapersonal y la naturalista; a las que hoy se suma, de forma inevitable, la novísima inteligencia artificial. Todas ellas amplían el concepto tradicional de comprensión y desplazan el pensamiento más allá de una razón única y dominante. Activar este potencial diverso parece haberse convertido en un objetivo indiscutible para alcanzar metas y logros en una sociedad cada vez más exigente. En este contexto, la exposición se presenta como un espacio donde ese potencial diverso puede activarse desde lo sensorial, lo corporal y lo intuitivo.
En esta misma línea, Jean Piaget, filósofo y psicólogo suizo, afirmaba que «la inteligencia es aquello que usas cuando no sabes qué hacer».
Lejos de proponer ejercicios de superación personal o sesiones de autoexploración, este proyecto —que toma su título de un verso del poema de Esther Cánovas— propone incorporar una mirada diferente: una lectura lenta que permita aproximarse a la imprevisible ecuación que se nos plantea:
Comprender no se hace con la razón,
pues la razón es llena.
Comprender es la medida del hueco
con el que albergamos.
Cuanto más vacíos,
más inmensos.
Las obras realizadas por Concha García e Ignacio Llamas se han ido construyendo a través de un diálogo fluido entre una serie de conceptos complementarios. Binomios como razón–intuición, vida–muerte, realidad–apariencia, pesadez–ligereza, lleno–vacío, unidad–totalidad, límite–infinito. Lejos de plantearse como oposiciones rígidas o excluyentes, estos pares funcionan como zonas de tránsito. En ese territorio compartido, la razón no anula la intuición ni el vacío niega la presencia; por el contrario, cada término encuentra su intensidad en el contacto con el otro. La obra se sitúa así en un umbral, en un estado de equilibrio vacilante que invita a la experiencia antes que a la explicación.
Esta colaboración se ha desarrollado desde una libertad profundamente respetuosa. En el proceso compartido, las propias obras han sido el único y delicado vínculo de unión. Es en esa cercanía donde la cooperación adquiere su verdadera potencia, permitiendo que lo común emerja sin renunciar a la singularidad de cada gesto ni a la identidad de cada práctica artística.